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Mi primer trabajo como desarrollador: cómo los contactos cambiaron todo

Cómo conseguí mi primer trabajo como desarrollador gracias a contactos, preparación y experiencia previa en proyectos reales.

Mi primer trabajo como desarrollador: cómo los contactos cambiaron todo

Introducción

Durante mucho tiempo pensé que para conseguir mi primer trabajo como desarrollador lo más importante era tener un título o saber mucho.

Pero cuando finalmente lo conseguí, entendí algo que no había terminado de asimilar:

los contactos pueden abrirte puertas que el conocimiento por sí solo no abre.


Contexto

Después de todo el proceso de aprendizaje que ya había recorrido —cursos, proyectos personales, práctica constante— seguía en ese punto donde muchos desarrolladores se quedan: tener conocimientos, pero no experiencia laboral formal.

Sí, tenía estudios formales, como muchos otros. Pero algo que empecé a notar es que desarrolladores con más experiencia siempre hablaban de la importancia de los contactos.

En ese momento no lo entendía del todo.


Desarrollo

Todo empezó cuando comencé a colaborar en proyectos freelance con otros desarrolladores de Ecuador.

Al inicio era simplemente trabajo: resolver tareas, entregar funcionalidades, aprender en el proceso. Pero con el tiempo se fue construyendo algo más importante: confianza.

Hablábamos no solo de código, sino también de oportunidades, del mercado, de experiencias laborales.

Uno de estos desarrolladores empezó a trabajar en una startup en México, enfocada en un producto digital de entretenimiento por suscripción.

Tiempo después, surgió una vacante.

Y en lugar de ser un proceso frío donde aplicas entre cientos de personas, pasó algo clave: me recomendó directamente.

Entré al proceso de selección.

Tuve mi primera entrevista formal como desarrollador y luego una prueba técnica. Recuerdo que me tomó dos días completos, completamente enfocado en dar lo mejor de mí.

No era el más experimentado, seguía siendo junior, pero tenía algo importante: ya había construido cosas, ya había cometido errores, ya entendía cómo enfrentar problemas reales.

Entregué la prueba, recibí feedback y, junto con la recomendación, logré entrar.

Ese fue mi primer trabajo real como desarrollador.


Aprendizaje dentro del trabajo

Dentro del equipo, trabajábamos con el stack MERN.

Ahí fue donde realmente profundicé en varias tecnologías:

  • MongoDB, que no había usado a profundidad antes
  • Arquitecturas serverless
  • Servicios en AWS
  • TypeScript en un entorno más profesional

Mi fuerte en ese momento era React, pero ese entorno me obligó a crecer en muchas otras áreas.

Estuve aproximadamente un año trabajando en ese producto, hasta que alcanzó una etapa más madura donde el equipo ya no necesitaba crecer tanto.

Pero para mí, ese año fue un salto enorme.


Lecciones aprendidas

  • Los contactos no sustituyen el conocimiento, pero sí multiplican tus oportunidades
  • Colaborar con otros desarrolladores puede abrir puertas inesperadas
  • La confianza profesional se construye con trabajo, no con palabras
  • Estar preparado hace que aproveches las oportunidades cuando llegan
  • Ser junior no es una desventaja si ya has practicado lo suficiente

Cómo puedes aplicarlo

Si estás buscando tu primer trabajo como desarrollador, esto puede ayudarte:

  • Colabora en proyectos, aunque no sean grandes
  • Construye relaciones reales con otros desarrolladores
  • No subestimes el networking (no es solo “hablar”, es aportar valor)
  • Prepárate como si la oportunidad fuera a llegar mañana
  • Cuando llegue una prueba técnica, trátala como si ya fuera tu trabajo

Las oportunidades no siempre llegan por aplicar a cientos de ofertas.

Muchas veces llegan por las personas que ya confían en tu trabajo.


Conclusión

Conseguir mi primer trabajo no fue solo el resultado de estudiar o tener un título.

Fue el resultado de haber invertido tiempo en aprender, en practicar… y en conectar con otras personas.

Recuerdo perfectamente lo que hice con uno de mis primeros salarios: lo invertí completamente en mejorar mi equipo de trabajo.

Mi primer escritorio con monitor, laptop y auriculares cuando ya trabajaba en mi primer rol como desarrollador.

También empecé a comprar libros y recursos de calidad. Tener buenas referencias en físico (y releerlas sin distracciones) me ayudó a consolidar hábitos y mejores prácticas.

Libro El libro negro del programador, comprado como parte de invertir el primer salario en recursos de aprendizaje de calidad.

Era una forma de cerrar un ciclo.

De pasar de “hacer lo que puedo con lo que tengo” a empezar a construir mejores condiciones para lo que venía después.

Y si algo me dejó esta experiencia es esto:

no trabajes solo en tus habilidades técnicas, también trabaja en las conexiones que construyes en el camino.